El 29-N también se juega en el feed
El domingo 29 de noviembre España volverá a las urnas en unas elecciones generales ya convocadas oficialmente. La campaña electoral se desarrollará del 13 al 27 de noviembre; pero la conversación que la rodea no cabe en esas dos semanas ni en los espacios reservados a los partidos. Antes de que arranque la campaña oficial, los temas políticos ya circulan por vídeos en redes, pódcast, directos y publicaciones de figuras públicas que han construido una relación cotidiana con sus comunidades.
Según indica el Digital News Report del Reuters Institute un 46% de los encuestados utilizó las redes sociales semanalmente para informarse sobre temas políticos. No significa que las redes decidan el voto, pero sí apunta a que una parte relevante del recorrido informativo sucede dentro de estas plataformas donde conviven noticias, opinión, entretenimiento, pero también bulos e información tendenciosa y poco contrastada.
En este contexto, la labor de los influencers más ligados a la opinión y el entorno político no se limita a publicar un mensaje electoral concreto, sino a hacer que un asunto parezca urgente, traducir un debate complejo a un lenguaje claro y sencillo, o conseguir que una conversación salte de una comunidad a otra, viralizándose. Vivienda, empleo o servicios públicos son algunos ejemplos recientes de cómo este tipo de temas también pueden entrar en el debate de las redes sociales.
El feed se ha convertido en uno de los lugares donde se disputa la atención, medir esa visibilidad, sin confundirla con persuasión electoral, será clave para entender el 29-N
Cuando la política entra por el entretenimiento
La frontera entre actualidad y entretenimiento se ha vuelto más porosa. Ya en la campaña de 2023, Pedro Sánchez participó en el pódcast La Pija y la Quinqui, cuya aparición muestra cómo la comunicación política busca también otros espacios de encuentro con nuevas generaciones.
Hay creadores que abordan la política de manera habitual: Alan Barroso, divulgador político progresista, el comentarista de YouTube Un Tío Blanco Hetero, conocido por sus críticas al feminismo y crítica política; la abogada, comunicadora y presentadora española Inés Hernand, que participa en espacios de actualidad política y social.
La música tampoco queda al margen, esta se usa también como herramienta política, donde el rap, en este caso, se ha convertido en un nuevo espacio de disputa política como ilustra El País en esta entrevista, donde raperos como Montseny o Angie Corine, muestran su posicionamiento totalmente opuesto a través de su particular batalla musical.
En este punto también nos preguntamos, ¿qué voces obtienen más visibilidad, los más creíbles, los que provocan más reacción, o los que el algoritmo recomienda con mayor frecuencia? ¿Están todos los grupos representados? Y, cuando la política llega mezclada con opinión y entretenimiento, ¿qué señales nos ayudan a valorar la fiabilidad de lo que vemos?
Tensión en marcas, plataformas y medios
Los creadores de este tipo de contenido político suelen percibirse como más entretenidos y fáciles de entender que los medios tradicionales, pero también como menos imparciales y fiables. Lo que también señala una tensión que importa a marcas, plataformas, medios y actores políticos: la cercanía puede facilitar la escucha, pero no reemplaza la verificación.
Para las marcas, concretamente, no es un dilema abstracto. Asociarse con un perfil implica compartir espacio, reputación y contexto. Por eso conviene valorar cada caso con antelación, con criterios concretos como la afinidad con los valores de marca, naturaleza del perfil, alcance del contenido, transparencia, el efecto que tiene dentro y fuera de su comunidad. Para ello, analizarsiempre posibles issues que puedan surgir y tomar la decisión, no solo valorando el volumen de la conversación, sino planteándonos si la marca puede explicar el criterio aplicado, sostenerlo en el tiempo y actuar en consonancia.
Durante las próximas semanas convendrá observar no solo quién publica más, sino cómo se presenta cada pieza: si es opinión, información, colaboración pagada o contenido electoral; si muestra sus fuentes; si un fragmento conserva el contexto original; y cómo se responde a imágenes, voces o vídeos manipulados. La velocidad y el tono informal pueden hacer una idea más accesible, pero también pueden borrar la diferencia entre un dato comprobado y una interpretación.
El 29-N será, por tanto, una prueba para el ecosistema digital y para quienes participan en él. La cuestión no es si un creador de contenido sustituye a un partido o a un medio, sino cómo sus voces auténticas contribuyen a ordenar la atención pública y ofrecer claridad y veracidad, sin tratar de dividir y buscar la polarización. Entender esa influencia exige mirar hacia la transparencia, la diversidad y contraste de voces, y la calidad de la conversación que queda después de cada publicación.
Firmado por: Cristina Gómez